¿Qué señales indican psoriasis en la cabeza?
La psoriasis afecta a alrededor del 2 % de la población en España, y en torno a la mitad de esas personas la tiene, en algún momento, en el cuero cabelludo. A veces es el primer sitio donde aparece, o el único durante años.
- Placas rojizas o rosadas, de bordes nítidos, que se notan al pasar los dedos.
- Escamas gruesas, blanco plateadas, que se quedan adheridas al pelo y caen sobre los hombros.
- Picor, a veces intenso, y sensación de tirantez o escozor.
- Bordes visibles: la placa sobrepasa la línea del pelo en la frente, las sienes, la nuca o detrás de las orejas.
Para saber más sobre la enfermedad en general, lee qué es la psoriasis.
¿Caspa, dermatitis seborreica o psoriasis?
Las tres dejan copos blancos en el jersey, pero no se parecen tanto:
- Caspa: escamas finas, sueltas y repartidas por toda la cabeza. Poco o ningún enrojecimiento. Se controla con un champú anticaspa.
- Dermatitis seborreica: escamas amarillentas y grasientas, con rojez difusa. Suele afectar también a cejas, aletas de la nariz y el centro del pecho.
- Psoriasis: placas gruesas, secas, bien delimitadas, con escamas plateadas muy pegadas. Puede haber placas en codos, rodillas o uñas.
Hay casos en los que se mezclan rasgos de las dos últimas. Por eso, si las escamas no mejoran con un champú anticaspa en unas semanas, lo sensato es que un dermatólogo mire la cabeza.
¿Por qué pica tanto y qué pasa si te rascas?
El picor forma parte de la propia inflamación de la placa y empeora con la piel seca, el calor y el estrés. El problema es que rascarse no alivia por mucho tiempo y sí causa daños:
- Las uñas abren pequeñas heridas que pueden sangrar o infectarse.
- En personas con psoriasis, el roce y las lesiones pueden favorecer que aparezcan placas nuevas en la zona dañada.
- Arrancar escamas con fuerza arrastra pelo y puede causar una caída temporal en esa zona, que suele recuperarse cuando la piel se calma.
Truco práctico: mantén las uñas cortas y, cuando pique, presiona la zona con la yema de los dedos o aplica algo frío envuelto en un paño en lugar de rascar.
¿Cómo lavarte el pelo cuando hay escamas?
- Agua tibia, nunca muy caliente. El calor aumenta el picor y reseca la piel.
- Champú indicado por tu dermatólogo, por ejemplo con ácido salicílico, brea o antifúngicos según el caso. Déjalo actuar el tiempo que te digan, normalmente entre tres y cinco minutos.
- Masajea con las yemas, no con las uñas, en movimientos circulares.
- Aclara a fondo. En zonas de agua dura, como Barcelona, Valencia o Murcia, los restos de champú y cal se quedan entre las escamas; un último aclarado más largo ayuda.
- Seca con toquecitos y usa el secador a temperatura media o baja, a unos 20 cm de la cabeza.
Alterna el champú tratante con uno suave y sin perfume en los días intermedios.
Aceite la noche antes: la manera de ablandar escamas sin arrancarlas
Cuando las escamas son gruesas, intentar quitarlas en seco solo irrita. Funciona mejor ablandarlas primero:
- Por la noche, aplica un poco de aceite vegetal o el producto que te haya indicado el dermatólogo sobre las placas, separando el pelo con un peine.
- Cúbrete con un gorro de ducha o un pañuelo de algodón para no manchar la almohada.
- Por la mañana, peina con suavidad con un peine de púas finas para levantar las escamas ya sueltas.
- Lava el pelo como se explica arriba para retirar los restos.
Las escamas que sigan pegadas se dejan para otro día. La paciencia evita heridas y caída de pelo.
Calefacción, piscina y sol: lo que irrita la cabeza según la estación
- Invierno: el frío de la calle, la calefacción y los gorros de lana resecan y dan calor a la vez. Elige gorros de algodón o forrados y ventila las habitaciones.
- Verano: unas horas de sol suaves suelen sentar bien a muchas placas, pero una quemadura en la raya del pelo las empeora. Usa sombrero o gorra en las horas centrales.
- Piscina: el cloro reseca el cuero cabelludo. Dúchate con agua dulce antes y después, y usa gorro si nadas a menudo.
- Playa: la sal y la arena se acumulan entre las escamas; aclara bien al volver.
- Todo el año: estrés, falta de sueño, tabaco, alcohol, tintes agresivos y peinados muy tirantes.
¿Cómo cuidar el borde del cabello, la nuca y detrás de las orejas?
Son las zonas más visibles y las que más sufren el roce de gafas, auriculares, cuellos de camisa y bufandas. Allí la piel es fina y queda al aire, por lo que una crema sí se reparte bien:
- Limpia la zona con agua tibia y sécala a toquecitos.
- Aplica una capa fina de un bálsamo emoliente sobre la placa y la piel seca que la rodea.
- Detrás de las orejas, revisa los pliegues: el sudor y los restos de champú se acumulan ahí.
- Lava a menudo las fundas de almohada, gorros y bufandas.
En la frente y las sienes, maquillaje y protector solar ligeros, sin perfume, ayudan a que la placa moleste menos.
Dónde encaja Yenki Derm en el cuidado de la cabeza
Yenki Derm es un bálsamo para la piel de cara y cuerpo, así que su sitio es el borde del cabello, la nuca y detrás de las orejas, donde la piel queda al descubierto. Dentro de un pelo denso, cualquier bálsamo cuesta de repartir y deja el pelo apelmazado.
Su fórmula une aceite de huevo, manteca de karité y cera de abeja para nutrir; ácido salicílico para ayudar a ablandar escamas; y centella asiática, crisantemo indio y ácido hidroxifenil propamidobenzoico para aportar sensación de calma frente al picor. El frente del tubo destaca también la capsaicina, que puede dar un leve calor: aplícalo lejos de los ojos, evita que el sudor lo arrastre hacia ellos y lávate las manos después.
Lee para qué sirve Yenki Derm y, si encaja con tu piel, pídelo desde el formulario de pedido.
Cuándo consultar a un dermatólogo
Ve al dermatólogo si las escamas no mejoran tras unas semanas con champú anticaspa, si aparecen placas gruesas, rojas y bien delimitadas, si el picor te impide dormir, si notas caída de pelo en una zona, o si hay heridas que supuran, duelen o tienen costras amarillentas. También si además notas dolor o rigidez en las articulaciones o cambios en las uñas. Yenki Derm acompaña el cuidado diario y no sustituye el tratamiento médico.