¿Por qué codos y rodillas?
Son zonas de flexión constante y roce frecuente contra superficies (mesas, ropa, al apoyarse), lo que puede favorecer la aparición de placas en personas con psoriasis. Además, la piel en estas áreas tiende a ser naturalmente más gruesa y propensa a la sequedad.
Cómo se ve habitualmente
Placas bien delimitadas, de tono rojizo, con escamas plateadas o blanquecinas, y una textura más áspera y engrosada que la piel circundante. El tamaño puede variar desde pequeñas zonas hasta placas más extensas.
Cuidado cosmético para estas zonas
Aplicar una crema o bálsamo rico en emolientes (como manteca de karité o aceite de huevo) directamente sobre codos y rodillas, preferiblemente después de la ducha, ayuda a suavizar la sensación de aspereza y tirantez. Evita frotar con fuerza al aplicar o secar la piel.
Hábitos que pueden ayudar
Usar mangas y prendas que no rocen en exceso la zona, evitar apoyar los codos sobre superficies duras durante periodos prolongados, y mantener una rutina de hidratación constante en lugar de esporádica.